5 Mitos comunes sobre el TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad)

La capacidad para prestar atención es uno de los procesos más complejos y refinados que nuestro cerebro es capaz de lograr. Para que el mismo sea capaz prestar atención de forma plena, consciente y sostenida, se fusionan múltiples redes de neuronas en un trabajo arduo, que consume grandes cantidades de energía cognitiva y un cerebro trabajando a la suma perfección. Aunque para la mayoría de las personas, esta capacidad para focalizar y sostener la atención es relativamente fácil y automática, para alrededor de un 0.1-8.1% de la población mundial esto puede ser realmente retador. Este es el número aproximado de la prevalencia del Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad en el mundo, considerado uno de los más prevalentes y conocidos en cuanto a la edad infantil respecta. Este, reduce la habilidad de una persona para controlar sus acciones y concentrarse sin distraerse. Su fama ha dado cabida a ciertos malentendidos respecto a su concepto, diagnóstico e intervención que deben ser desmontados y clarificados. Te comparto 5 mitos comunes que solemos escuchar del TDAH, y que no están avalados por la ciencia:

1. El TDAH no es una condición médica, las personas con déficit de atención solo tienen que esforzarse un poco más.

EL TDAH es un trastorno del neurodesarrollo, es decir, que tiene sus orígenes en el cerebro. Es una condición médica en su totalidad, ya que la ciencia avala diferencias significativas en el funcionamiento cerebral de niños, adolescentes o adultos con un diagnóstico certero de TDAH. Se ha visto reducción total del volumen cerebral, disminución de activación en áreas que regulan la atención y la motivación, deficiencia de neurotransmisores que regulan la atención, limitada activación en áreas que promueven la rapidez de la información, entre muchos otros rasgos que trascienden la “voluntad” y el “esfuerzo” para mantenerse sentados o sostener la atención.

2. Todos los niños con TDAH lucen de la misma manera: intentos e hiperactivos.

La realidad es que la gran complejidad en el diagnóstico es este preciso hecho: dos niños que cumplan los criterios diagnósticos pueden verse y comportarse de formas completamente diferentes. Mientras unos son aéreos, inatentos, tímidos, distraídos, otros pueden ser desafiantes, hiperactivos, enérgicos, y otros pueden mostrarse con ambos rasgos. Sus resultados en evaluaciones también pueden dar resultados que difieren, ya que los rasgos de TDAH son variados, amplios y complejos por naturaleza.

3. El TDAH es fácil y rápido de diagnosticar. Basta con tan solo unas preguntas.

Por ser la atención el proceso cognitivo más sensible a ser afectado por el entorno, el TDAH es, de hecho, uno de los más difíciles para acertar un diagnóstico. Múltiples factores deben ser tomados en cuenta: sistema familiar, estado emocional, problemas de aprendizaje, calidad de sueño, trastornos neurológicos, traumas, relaciones sociales, detalles del desarrollo, entre muchos otros. Es imposible ser certeros en un diagnóstico si el profesional se “vuela” pasos o utiliza reducidas fuentes de información.

4. El TDAH puede aparecer y desarrollarse en cualquier etapa de la vida.

La esencia del TDAH se fundamenta en el funcionamiento cerebral, por lo que al menos, rasgos y cierto deterioro deben ser evidentes en la niñez. El trastorno no aparece de forma drástica en períodos de la adolescencia o la adultez, aunque puede que se hagan más molestos, siempre se debe retornar a la niñez para considerar un diagnóstico.

5. La medicación para el TDAH es una exageración médica e innecesaria.

Debido a la falta de ciertos neurotransmisores y deficiencia en el funcionamiento cerebral, ciertos TDAH deben ser tratados con medicación, lo cual lo único que hace es proveer al cerebro lo que le falta biológicamente para funcionar mejor. La medicación debe ser regulada por un especialista, que maneje las dosis y evalúe los efectos secundarios, considerar lo que sea adecuado para el individuo en particular. En algunos casos, dependiendo de la severidad, otros métodos también son posibles y efectivos.

Camila Hasbún

Camila Focaliza sus evaluaciones desde un punto de vista neurológico, con un enfoque especial en evaluaciones de aprendizaje, neuropsicológicas y psicopedagógicas.

@theneurospace.rd
Psicóloga Clínica
Neurociencias y Aprendizaje
Psicometría

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