A propósito de las protestas y cacerolazos en República Dominicana

Praxis A propósito de las protestas y cacerolazos en República Dominicana

Los tiempos de protestas en cualquier país vienen cargados de tensión, de sensaciones de incertidumbre y de un aumento del estrés general de la población.

Dentro de este escenario es importante tener pendiente lo siguiente:

– Las protestas pudieran despertar en algunas personas sentimientos de esperanza, de orgullo, de unidad, de satisfacción, de valentía, de deber y de patriotismo. Todo esto puede generar un aumento en los niveles de energía y del ánimo de los individuos. Ahora bien, puede ser que, al pasar los días, si las cosas vuelven paulatinamente a la normalidad y no se dan los cambios significativos esperados, estas emociones positivas iniciales pudieran dar paso a una sensación de desesperanza, impotencia, derrota y duelo. Esto puede llevar a una baja en el estado de ánimo.

– Por la naturaleza de las protestas, es probable que se remuevan en el mundo interior de algunas personas temas de sus historias personales relacionadas con situaciones de abuso, maltrato, opresión, injusticias y la falta de oportunidades. Esto puede ocurrir de manera consciente o inconsciente, provocando un aumento en síntomas de irritabilidad, ansiedad y depresión.

– Las personas que por naturaleza son más ansiosas también podrían experimentar un aumento en su sintomatología. Puede ser que noten un incremento en sus preocupaciones por su seguridad física o la de sus hijos que asisten a las protestas; puede ser que aumenten sus preocupaciones por la estabilidad económica del país y el impacto de esto en sus negocios y economía personal. Pueden incluso notar una mayor dificultad para conciliar el sueño o para conseguir un sueño reparador.

– Hay personas a las cuáles se le pueden detonar conductas obsesivas, de querer saber constantemente qué está pasando, e incurran en revisar sus redes sociales y la televisión compulsivamente para estar al día. Esto puede llevar al individuo a sobrecargarse, manejar mayores niveles de ansiedad y desgastarse mentalmente.

– Los momentos de tensión política y social tienden a aumentar la radicalidad con la que expresamos y defendemos nuestras opiniones y posturas. Podemos volvernos más intransigentes y cerrados, y menos pacientes y tolerantes para entender a quienes piensan de manera diferente. Esto puede llevar a incrementos en nuestros niveles de irritabilidad y a dificultades con el manejo de la ira.

Dentro de este escenario de tensión social que sin dudas tiene la capacidad de impactar la salud emocional y mental de todos los residentes del país, te recomendamos lo siguiente:

– Mantente observando tu estado emocional. Si notas algún cambio en tu ánimo, tus niveles de ansiedad, tu irritabilidad, tus niveles de ira o tus patrones del sueño, acércate a un especialista en salud mental a conversar sobre tu situación.

– En discusiones de índole político que se den en un ambiente familiar o de amistad, aprende a escuchar activamente el punto de vista del otro. En vez de intentar convencer a la otra persona de que se sumen a tu perspectiva de las cosas (labor que usualmente es inútil), trata de mejor preguntarte por qué el otro piensa como piensa; o mejor aún trata de ver en qué puntos sí coinciden sobre lo que están expresando, que seguramente en algo coincidirán.

– Recuerda que, aunque estés participando activamente de las protestas, debes intentar mantener una estructura y orden en tu vida. No descuides tus responsabilidades, tu trabajo, tus relaciones familiares, tus estudios y tu cuidado personal.

– Si no te sientes identificado con los motivos de las protestas, o tus opiniones son contrarias a la misma, procura respetar el derecho a protesta y opinión de quien sí se siente identificado. Y por igual, si te sientes identificado con las protestas, pero observas personas que no quieren protestar o no se sienten identificados con las mismas, respeta y no juzgues a la persona por su posición.

– Si eres alguien con deseo de protestar o alzar tu voz, pero sientes que el temor a participar, las responsabilidades del día a día, o hasta tu estilo de personalidad no te lo permiten o te limitan, busca otras formas alternativas de participar y realizar tu aporte, que te permitan sentir que no te estás quedando de brazos cruzados.

– Y si sientes que el ambiente es tenso para ti o te afecta emocionalmente por alguna razón u otra; procura abrir espacio en tu semana para conectar con la naturaleza, alejarte del bullicio, desconectarte de las redes sociales y las noticias, y si es posible salir de la ciudad.

En fin, sin importar tu postura política frente a los eventos del momento, procurar mantener tu equilibrio emocional es la mejor manera de sobrellevar el escenario de tensión social que estamos viviendo.

Con una Maestría en Psicología Clínica de Columbia University, Nueva York, EE.UU. Es egresado de Psicología del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC). Tiene un entrenamiento en Dialectical Behavioral Therapy y Good Psychiatric Management por el Borderline Personality Institute del McLean Hospital, Harvard University. En su práctica utiliza un enfoque ecléctico que combina los métodos cognitivo-conductual, sistémico, analítico y humanístico. Actualmente trabaja con adultos, con adolescentes y niños. Además, realiza evaluaciones psicológicas de personalidad, cognitivas y vocacionales.
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