¿Cómo desarrollar el equilibrio emocional en los adolescentes?

Para propiciar el desarrollo de adolescentes equilibrados necesitamos promover en nuestros hijos lo siguiente:

1) Capacidad de regulación de las emociones
2) Buen manejo de la ira y la frustración
3) Estructura y orden
4) Sentido de la responsabilidad
5) Balance trabajo / descanso
6) Comunicación asertiva
7) Buena resolución de conflictos
8) Trabajo en equipo
9) Manejar los impulsos

¿Cómo lo logramos?

#1: Estar en todo, hasta en videojuegos. Los adolescentes deben estar involucrados en actividades grupales donde tengan el chance de interactuar con los demás. Ahí podrán pelear, arreglarse, ponerse de acuerdo, desarrollar habilidades esenciales de comunicación, etc. Para el líder existir necesita interacción con otros.

(Ojo: NO forzar al adolescente a estar en un equipo de futbol, puede ser en un equipo de robótica o de naciones unidas.. pueden ser 10 personas o pueden ser 3, pero lo importante es que haya algo de interacción).

Esto se logra a través del juego, el deporte, a través de una iglesia, un grupo de jóvenes, donde sea que la familia y el joven se sientan cómodos. Incluso puede ser que tu hijo lo vaya a desarrollar a través de cosas que nosotros no entendamos, como los videojuegos (con un uso equilibrado también obviamente).

#2: El Reto de la Casa. Encargarle algún proyecto en la casa o solución de una problemática que sea responsabilidad del joven y de sus hermanos. Que ellos se encarguen de ingeniar un plan de acción, de ofrecer soluciones al problema, que sugieran como hacerlo y que se pongan de acuerdo ellos en como lo van a manejar y que nos presenten sus resultados y sugerencias. Todo esto va permitiendo que tengan chance de trabajar en equipo, de ponerse de acuerdo con las cosas, de tener desacuerdos, de resolver conflictos. Dejemos que sean ellos que resuelvan, que conversen, a veces con el involucramiento de nosotros o a veces sin nosotros. Se pueden ir turnando la posición de liderazgo en la resolución de diversas problemáticas.

#3: Ayudarlos a expresar de manera asertiva sus emociones. Cuando estén molestos y digan malas palabras, detenerlos e ir más allá de las palabras. Ayudarlo a traducir su emoción, que identifique qué es lo que le pasa y lo ayudemos a traducirlo a palabras. Con esto irán aprendiendo a manejar la ira y a comunicarse asertivamente.

#4: Permitirles el regalo de equivocarse y de fracasar. Para que aprendan a manejar la frustración. A entender que no todo sale fácil ni a la primera. Si no tendremos líderes ilusos, con expectativas irreales de que todo salga bien. Dejarlo que se enfrente a sus frustraciones y a lo que no sabe hacer, no hacerlo por él, incentivarlo a que lo siga intentando. Que encuentre sus recursos, su manera de hacer las cosas.

#5: Limitar lo que les damos. Darle una cantidad limitada de dinero para que aprenda a trabajar con lo que tiene, tomar decisiones en base a sus recursos, aprovecharlos y apreciarlos, y de paso aprender a controlar sus impulsos. Por ejemplo: su hijo necesita tener 500 pesos en el bolsillo para decidir su lo quiere gastar en la entrada de la discoteca, o en comerse una pizza, o guardarlo para comprarse un juego, etc. Una cantidad de permisos a la semana, etc. No hay nada que haga más daño que una tarjeta de crédito abierta y sin límite.

#6: Estructura (te lo dicen todos los psicólogos y no le hacemos caso). En el mismo orden, tener reglas claras, límites en los permisos, estructura, límites en los horarios, expectativas claras de su comportamiento. Y a partir de esta estructura se puede ser flexible, pero debe existir una estructura clara, reglas claras, expectativas claras. Así podrán ellos tenerla luego de sí mismo y de sus empleados.

Con los muchachos más desafiantes y que quieren hacer las cosas a su manera, recomiendo un sistema de reglas semi-abiertas. Donde hay una regla clara que se debe cumplir, pero se le da la libertad de hacerlo dentro de cierto rango de tiempo. Como le plazca, siempre y cuando cumpla con lo pedido antes del tiempo límite.

#7: Fomentar una vida balanceada, la cual impacta positivamente la regulación natural de sus emociones. ¿Qué es una vida balanceada? Cuidar la alimentación, el ejercicio, la socialización, los hobbies, salir de la casa, contacto con la naturaleza, música/baile/arte.

#8: ¡Dejar que descansen! Esto es parte esencial de el equilibrio emocional. El sueño reparador protege de la depresión, la ansiedad, el consumo de sustancias, etc. No tiene que leer libros necesariamente en el fin de semana. Hacer nada o aparentemente estar haciendo nada, es muy importante también ¡Esto para los superpadres exigentes!

#9: Fomentar el contacto y el buen trato con personas de todos los estratos sociales, a través de proyectos sociales, servicio social, empleados de la empresa. Asegurarse de que el trato con la autoridad, meseros, servicio, sea el adecuado. Queremos un líder que sepa tratar a toda la empresa, que sepa ser humano. Nada menos eficiente que un líder con aires de “entitlement” (grandeza, merecimiento)

#10: Buscar la ayuda psicológica necesaria lo antes posible si entienden sus hijos tienen algún déficit de habilidades sociales, no sabe manejar de la ira, no sabe regular sus emociones, se le percibe deprimido o ansioso, o cualquier otra condición que noten en ellos.

Con una Maestría en Psicología Clínica de Columbia University, Nueva York, EE.UU. Es egresado de Psicología del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC). Tiene un entrenamiento en Dialectical Behavioral Therapy y Good Psychiatric Management por el Borderline Personality Institute del McLean Hospital, Harvard University. En su práctica utiliza un enfoque ecléctico que combina los métodos cognitivo-conductual, sistémico, analítico y humanístico. Actualmente trabaja con adultos, con adolescentes y niños. Además, realiza evaluaciones psicológicas de personalidad, cognitivas y vocacionales.
Compártelo en tus redes
Menú