Depresión en adultos mayores: cómo manejarla y cómo puede ayudar la familia

Por: María Luisa Teijeiro

La depresión en los adultos mayores es un problema generalizado, pero no es una parte normal del envejecimiento. Con frecuencia, no se reconoce ni recibe tratamiento.

La depresión no es solo tristeza, es una enfermedad y debe de tratarse.

A menudo puede revertirse con un tratamiento adecuado e inmediato. De no tratarse puede acelerar el deterioro fisico, cognitivo y social del envejeciente. Así como demorar la recuperacion de enfermedades y cirugias, ir más a consultas médicas y finalmente el suicidio.

En muchos casos la depresión en el adulto mayor puede no ser diagnosticada correctamente porque muchas personas deprimidas no muestran tristeza. En muchos casos la persona deprimida puede ocultar su tristeza de forma eficaz. Por esto, es importante saber que existen otras señales, tanto físicas como emocionales que no son fáciles de ver si la persona afectada no las comunica o si no quiere hablar de sus sentimientos.

En la tercera edad ocurren pérdidas importantes: muerte de la pareja, familiares, amistades, pérdida del trabajo, rol en la familia y en la sociedad conllevando esto a una porbre autoimagen y sentimientos de inferioridad que predisponen cuadros depresivos.

Ciertas variables incrementan el riesgo a sufrir depresión. El aislamiento social, la viudez,  el divorcio o  la separacion de la pareja, enfermedades médicas asociadas, alguna enfermedad incapacitante, nivel socioeconomico bajo, polifarmacia,  dolor crónico, insomnio, duelo, deterioro cognitivo, institucionalizacion en asilos o casas de cuido, dependencia de alcohol y/o psicofármacos como las benzodiacepinas y pérdida de la independencia.

La violencia, el maltrato, la discriminación, una ciudad poco amigable arqutectonicamente ocasiona el confinamiento en su domicilio y con poca interaccion social que los predisponen a sufrir depresión en la tercera edad.

Muchas veces coexiste con otra condición que disfraza o disimula las manifestaciones que vienen por quejas somáticas como agitación, insomnio, pérdida de peso, anorexia fatiga, enlentecimiento psicomotor y deterioro cognoscitivo.

La depresión puede incluso tener expresiones psicóticas como ideas delirantes de pobreza y mala salud, así como alucinaciones auditivas y visuales.

¿Qué podemos hacer con nuestros ancianos deprimidos?

A pesar de que no podemos solucionar la depresión de nuestro familiar por nuestra propia cuenta, tenemos la posibilidad de brindarle todo el apoyo y comprensión para ayudarlo. A continuación, mostramos algunos pasos que pueden seguir para hacerlo:

  1. Escucharlo con atención cada vez que quiera hablar. Evitar darle opiniones o consejos que lo hagan sentir juzgado.
  2. Asegurarse de que no falte a ninguna de sus citas médicas y ayúdalo con sus medicamentos.
  3. Ofrecerle ayuda para realizar las tareas diarias de las cuales no puedan ocuparse o no tengan ganas de hacer por la depresión.
  4. Recordarle las cualidades positivas que tiene como persona, ya que cuando se sufre de depresión la persona a suele juzgarse a sí misma sentir que comete errores en todo lo que hace.
  5. Establecer un horario ligero y con poco estrés donde el adulto mayor tenga tiempo de dormir, comer y dar un paseo.
  6. Realizar actividades juntos como ver películas, dar un paseo, hacer la comida, siempre que la persona quiera hacerlo, evitando obligarla o haciendo comentarios “alentadores” cómo “anímate”, “esto te hará sentir mejor”, etc.
  7. Acudir al psicólogo en busca de apoyo y asesoramiento.

Hay estrategias que nos ayudarán a lidiar con la depresión y la ansiedad en nuestros familiares en la tercera edad. Entre éstas tenemos:

  1. Ver fotos de familiares y personas queridas y buenos recuerdos. Es beneficioso llevarlas incluso en la cartera, esto se ha demostrado que disminuye el dolor que produce la depresión.
  2. Tratar de que duerma bien, que cumpla con las horas de sueño requeridas. El 80% de las personas con depresion presenta problemas de insomnio y de conciliación del sueño que les lleva a sentirse más tristes y cansados. Eliminar la cafeína, irse a la cama a la misma hora, en fin tener una buena rutina para irse a la cama.
  3. Tratar de hacer nuevos amigos. Las relaciones sociales son un factor clave al momento de controlar la depresión. Es bueno que se involucren en actividades de la iglesia, recuperar a través de las redes sociales amigos de la infancia y juventud, salir de la casa a caminar.
  4. Tener una mascota a quien cuidar.
  5. Controlar en consumo de alcohol y drogas que es más frecuente de lo que imaginamos en las personas mayores .
  6. Ejercitarse. Los adultos mayores tienen una gran posibilidad de tener vidas más largas y saludables si se ejercitan, ya que el ejercicio es una increíble técnica para mejorar la calidad de vida, permite que la persona sea independiente y los hace sentir menos solos.

Si tienes algún familiar que padece depresión, o sospechas, te recomiendo:

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  • Compartir este articulo, así estarás ayudando a otras personas que se sienten identificadas con el tema.

Posee una maestría en Psicología Clínica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Es egresada de Psicología Clínica de la Universidad de la Tercera Edad (UTE). Ha realizado diplomaturas en Terapia Cognitiva y TREC con la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) de Argentina, así como entrenamientos en psicometría con la Society for Personality Assessment en EE.UU., Además de su práctica profesional como psicoterapeuta individual y de pareja, trabaja en evaluaciones de personalidad, cognitiva y diagnósticos en adolescentes y adultos.
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