El Masaje: una herramienta para una mejor relación de pareja

Por: Marjorie Ariza

El aprender a dar masajes puede cambiar la manera en que te acercas al cuerpo de tu pareja, la manera en que piensas del placer, el clímax, y forma en que te comunicas a través del lenguaje del toque. Es una pieza fundamental para una vida sexual plena y una relación saludable.

No estamos hablando de un masaje profesional, sino de un masaje que irás creando buscando en las diferentes redes de profesionales que enseñan cómo hacerlo, asistiendo a diferentes lugares de masajes para tu recibirlos y estar atento en cómo se hacen, las diferentes técnicas y luego probándolo para lograr tu propia fórmula. Aprendiendo técnicas con tus manos, dedos, incluso el antebrazo, hechos de manera rítmica, a diferentes velocidades y con diferentes tipos de presión la cual no debe ser fuerte para evitar dolor. Irás creando tu guion a medida que vas sintiendo la respuesta del otro. Es un toque que puedes hacerlo variado según la ocasión y el tiempo que tengas. El que tu pareja te ofrezca un masaje o lo pida no significará que va a continuar con el acto sexual pero podría ser.

Es muy importante que prepares el ambiente donde lo vas a realizar. Con velas que dan la sensación de calidez y relajan los sentidos, olores que a ambos les gusten, una temperatura adecuada, música de fondo relajante y que tengas un buen aceite de masaje.

Y lo más importante es que tú tengas una actitud y disposición de darle una experiencia placentera.

Aquí te comparto algunos beneficios de cómo se transforma tu vida íntima a través del toque:

1- Se desarrolla la habilidad de pedir lo que ambos necesitan. Cada vez que recibas un masaje te recomendamos que digas lo que necesitas y de que tiempo dispones.

Puede ser masaje en los pies, en las manos, hombros, cuello; también la forma, si con la punta de los dedos, de manera suave y lenta o que se sienta más el toque, toques rítmicos entre otros. Mientras más especificó sea mejor será la experiencia. Y así vas desarrollando la habilidad de acostumbrarte a pedir lo que necesitas al momento de la relación física más íntima.

2- Se desarrolla la habilidad de poner límites y como consecuencia al estos cumplirse sientes más confianza con relación a tu pareja. Importante aclarar que no necesariamente el que pidas un masaje signifique que terminarán teniendo relaciones sexuales. Así se experimenta libertad y no se siente obligación de un final determinado. Estos límites pueden ser el tiempo del que disponemos, de que no quieres que termine en un encuentro Sexual, o quizás que mientras esté sucediendo te diré si así lo deseo.

3- Puedes desarrollar la habilidad de expresar el placer que sientes cuando lo recibes que resulta más fácil para algunas personas, que el hacerlo durante el sexo. Puedes decirlo con palabras o con gemidos cuando sientes que lo que hace tu pareja está generando en ti una sensación rica y así tu pareja puede ir cada vez perfeccionando la manera de tocarte.

Así luego puede resultar más fácil llevar esto a la cama.

4- También aprendes a sentir no solo lo que siente tu pareja al hacerlo sino también lo que vas sintiendo tú al tocar el cuerpo de tu pareja podrás darte cuenta las áreas que sus músculos estén más tensas y así podrás aplicar una presión un poco más profunda en estas y tu pareja se sentirá más conectado y cuidado por ti. Te convertirás en su superhéroe. Esto en la cama se traduciría a las zonas que sientes le dan más placer.

5- Aprendes a enfocar tu atención a las señales que te da tu pareja al sentir el toque, sus sonidos, su respiración, movimientos sutiles de su cuerpo, respuesta de sus músculos y palabras que puede llegar a expresar. Aquí logras conectar a un nivel mucho más profundo y a conocerlo mejor. Desarrollas una atención en el otro que al momento de un encuentro íntimo se traduce a poder ir más allá cuando le das placer.

6- Desarrollas la habilidad de tocar todo el cuerpo para así generar una sensación de placer general. Así vas despertando su cuerpo y liberando las tensiones que este puede tener y así se logra sentir más el placer.

7- Aprenderás a usar tus manos para crear placer en las zonas más sensibles de tu pareja. Tus manos son los mejores juguetes y no necesitan baterías. Cuando aprendes realmente a usar tus manos con confianza se abre un nuevo capítulo en tu vida erótica.

Les recomiendo que comiencen a practicar las distintas técnicas, que encuentren en videos o que ya han experimentado asistiendo a lugares de masajes en ustedes mismos y sientan que tal cada toque y así al ir a la práctica con su pareja se sientan más seguros. Puedes practicar masajeando tus manos, brazos, piernas, pies, cara entre otros y enfocarte en lo que sientes. Y ante todo practícalo todas las veces que puedas. Recuerda que la práctica continúa hace que todo sea y se sienta más fluido, natural y por ende más agradable para quien lo recibe.

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Tiene Maestría en Sexualidad Humana y Terapia de Parejas, del Instituto de Sexualidad Humana de la UASD. Es egresada de Psicología Clínica de la Universidad de la Tercera Edad (UTE). Su trabajo abarca adolescentes y adultos en el manejo de conflictos personales y en sus relaciones. Además trabaja las disfunciones sexuales, psicoeducación y renovación de la vida sexual en la relación de pareja. También está certificada como Life Coach por Coaching Ontológico S.C., lo que le permite apoyar a sus pacientes en el proceso de definir su situación actual, con el establecimiento de metas, la toma de decisiones y la creación de un proyecto de vida.
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