“Navegando la crisis de la mano del arte”, webinar con artistas invitados

Las crisis provocan fuertes emociones en nosotros, y las emociones no pueden ser ignoradas ni guardadas. Deben ser habladas, escritas, lloradas, pintadas, reconocidas y observadas; por lo que la única vía de manejarlas es aceptándolas y procesándolas. Y en esto, el arte se convierte en nuestro gran aliado; nos ayuda a plasmar lo que a veces no podemos decir con palabras, o a veces nos ayuda a poner en palabras lo que a veces no sabemos dejar salir de adentro de ninguna otra forma.

Es por ello que motivados por la pandemia COVID-19 creamos un espacio virtual donde nuestros terapeutas fundadores César Fernández y Gabriela Ochoa junto a seis artistas invitados reconocidos de diferentes áreas (Pavel Nuñez, Rafael de Los Santos (@poteleche), Frank Ceara, Tatiana Fernández Geara, Frank Baez, y Josue Guerrero) compartieron información con participantes del público general sobre cómo utilizar las artes en el hogar para ayudar a procesar las emociones en este tiempo de crisis.

Nuestros artistas invitados deleitaron con sus talentos a través de piezas artísticas, algunas de ellas inéditas; sirviendo de exploración para usar el arte como herramienta de sanación interior.

Aquí les compartimos a todos cómo fue la actividad, las piezas artísticas de nuestros invitados y dos de nuestros participantes.

Fotografías de Tatiana Fernández

Canción inédita de Pavel Nuñez

Poema de Frank Báez

En el 2050 voy a tener 72 años. Mi sobrino tendrá más o menos la edad que tengo ahora
y yo tendré 72 años.
No me imagino con 72 años y ya que estamos en eso tampoco me imagino
cómo será el mundo. Espero que sea menos duro. Pero será lo que será.
Yo espero estar vivo. Porque no quiero morir antes del 2050.
O en el 2050.
Quiero morir en el 2070.
Aunque eso ya es demasiado.
¿Qué tal el 2065?
O mejor aún, el 2068.
Para entonces tendría noventa años.
No alcanzo a verme con noventa años. Con cincuenta o con sesenta puedo verme, quizá con más arrugas y con más canas, aunque eso sí, con los mismos dientes.
Si tan solo pudiera pausar la vida
o al menos ralentizar la vida.
Pero lo único que detiene
el tiempo es la poesía,
lo único que congela el tiempo
son las bajas temperaturas de la poesía y habitaremos los versos
como dentro de un útero
y nunca naceremos
y nunca envejeceremos.
Esta noche mis palabras
vienen del pleistoceno
y entran y salen
de los pulmones de mis lectores. Buenas noches, lectora.
Buenas noches, lector.
Mañana me miraré en el espejo
y tal vez el tiempo ponga
otra cana en mi barba,
la admiraré un rato,
luego buscaré una tijera
y la cortaré.

Dibujos de Rafael de los Santos (Poteleche)

Canción del cantautor Frank Ceara

Monólogo del actor Josué Guerrero

Poema de la participante Maxiel Collado

Cero mata cero

A mi piano germinado que ya no quiero tocar,
a mi abuela que no puedo ver,
a mis pasos que tengo que contar,
a la excelencia del aire impuro,
tengo que permanecer despierta y no respirar.

A la incertidumbre que desborda en la mente,
a las palabras que sobran en bocas llanas,
tengo que encontrar la manera de no encontrar.

A los versos efímeros de un teclado,
a la conexión de mil cableados,
hoy por mañana,
ayer por hoy.

Jugando con el tiempo,
las vacunas y las desesperanzas
sin cruzar los caminos de nuestra propia humanidad,
voy.

Fotografía de la participante Brenda Marquez

 

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