Si no puedes vivir sin tu pareja, si la necesitas, no es amor, es DEPENDENCIA.

La dependencia emocional, al igual que todas las dependencias, genera síndrome de abstinencia al intentar dejarla. Atravesarla es el mayor paso hacia la curación.

Cuando amamos, PREFERIMOS estar con la persona amada pero si no está, seguimos adelante sin mayor dificultad. Ojo, esto no quiere decir que no debe existir dolor o tristeza. Confundimos la seguridad de estar con alguien, y no tener que enfrentar el miedo a la soledad, con amor; el no querer romper la costumbre por miedo a lo desconocido, con amor; el dolor que nos produce la ausencia del otro, o su rechazo, con amor.

El amor sano, real, no viene de la necesidad ni del vacío, es un sentimiento puro y desinteresado. No espera que la persona amada llene sus carencias, comparte con Él lo que tiene y se regocija de la felicidad del otro. Fomenta la autonomía y libertad del ser amado, no lo ata ni desconfía. Todos podemos aprender a amar sanamente, a entregarnos desde lo que sí tenemos y no buscar lo que nos falta en el otro. Esto se aprende, no te resignes a vivir en el drama del amor insano.

 

Posee una maestría en Trastorno Mental Grave, Integración de Psicoterapia y Psicofármacos de la Universidad de Barcelona. También cuenta con un Posgrado en Psicopatología Clínica del adulto de la Universidad Autónoma de Barcelona. Es egresada de Psicología Clínica de la Universidad Iberoamericana (UNIBE). Tiene entrenamiento en Dialectical Behavioral Therapy y Good Psychiatric Management por el Borderline Personality Institute del McLean Hospital, Harvard University. También, recibió entrenamiento en Terapia Cognitivo Conductual con Aaron y Judith Beck en el Beck Institute en Filadelfia, EE.UU. Trabaja con adolescentes, adultos y pacientes con diagnósticos psiquiátricos
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