Si vienes a terapia no es porque estés loco

Amigos, pedir ayuda no siempre es fácil, sobre todo porque las etiquetas nos han hecho creer que significa reconocer un fracaso o debilidad. Sin embargo, pedir ayuda es un acto de amor propio, de coraje y madurez. Si vienes a terapia no es porque estés loco, sino porque te amas lo suficiente para aprender a gestionar tus emociones y dejar de repetir patrones.

Venir a terapia es una manera de regalarte un espacio solo para ti, para cuidarte y dedicarte atención, así como cuando sueles ir a un spa o darte un masaje.

En terapia puedes comprender realmente qué te sucede, lo que no harás contándole los problemas solo a tu familia y/o amigos, puesto que en su mayoría opinan según sus experiencias. ¿Resultado? aprenderás a comprenderte más a ti y a las otras personas, además de aprender a fluir y gestionar tus pensamientos y comportamientos.

En terapia podrás hablar sin temor a ser juzgado, criticado o etiquetado; además de obtener una visión más objetiva de lo que sucede.

En definitiva, la consulta terapéutica no solo es un bálsamo para cuando te sientes mal, tampoco es un asunto “para locos”, sino un espacio de amor propio para conocerte y darle un giro a tu vida, para tener más claro tus objetivos, mejorar tus relaciones personales y profesionales o simplemente mejorar la confianza en ti mismo/a.

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Posee una maestría en Psicología Clínica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Es egresada de Psicología Clínica de la Universidad de la Tercera Edad (UTE). Ha realizado diplomaturas en Terapia Cognitiva y TREC con la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) de Argentina, así como entrenamientos en psicometría con la Society for Personality Assessment en EE.UU., Además de su práctica profesional como psicoterapeuta individual y de pareja, trabaja en evaluaciones de personalidad, cognitiva y diagnósticos en adolescentes y adultos.
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